No soy archivista. No soy guardia.
Serna — Prólogo
No soy archivista. No soy guardia. No soy nadie que la Orden haya considerado necesario documentar. Tengo un nombre en un registro que nadie quiere leer: la sección de Cedentes Voluntarios. Eso significa que entregué a alguien. Que lo hice de forma voluntaria. Que firmé.
Escribo esto porque nadie me lo ha pedido. Y precisamente por eso.
He vivido cuarenta y tres años en el Quinto Anillo de Ancorath. Trabajo como tejedora. Tengo una ventana que da al norte. Desde esa ventana se ve la torre de vigilancia del Primer Sello, a tres kilómetros exactos. Lo sé porque lo medí una vez, cuando aún pensaba que la distancia importaba.
Desde entonces he aprendido que tres kilómetros es la distancia exacta a la que puedes ver la luz de la torre sin oír los gritos.